Con esta nueva promoción, UNAPEC reafirma su compromiso con una educación orientada a formar profesionales y ciudadanos íntegros capaces de transformar su entorno. En ese orden, la graduación representa no solo la culminación de una etapa académica, sino también el inicio de nuevas responsabilidades y oportunidades para poner el conocimiento al servicio del país, impulsar la innovación y contribuir a una sociedad más preparada, ética y sostenible.

Por María Mercedes

La Universidad APEC (UNAPEC) celebró su 59.ª Graduación Ordinaria, en la que 858 estudiantes culminaron su formación en los niveles Técnico Superior, Grado y Posgrado, consolidando una nueva etapa en sus vidas profesionales y reafirmando el valor de la educación como motor de transformación social, innovación y desarrollo para la República Dominicana.

Con esta promoción, UNAPEC alcanza un total acumulado de 51,101 egresados, una cifra que refleja su trayectoria y su compromiso con la formación de profesionales capaces de responder a las necesidades de una sociedad en constante evolución. Desde su visión académica, la universidad apuesta por una educación que trascienda la transmisión de conocimientos, fomente el pensamiento crítico y la creatividad, y promueva la ética, el liderazgo y la responsabilidad social como pilares para construir el futuro.

De los 858 graduandos, 561 corresponden al nivel de Grado, equivalentes al 65 %; 296 pertenecen a Posgrado, para un 34 %, y uno culminó estudios de Técnico Superior. Por facultades, Negocios concentró 368 graduados (43 %), seguida de Ciencias e Ingenierías, con 274 (32 %); Artes y Comunicación, con 185 (22 %), y Humanidades y Derecho, con 31 (4 %). En cuanto a la composición demográfica, 507 graduandos son mujeres, equivalentes al 59 %, mientras que 351 son hombres, para un 41 %.

La investidura, desarrollada en tres tandas, también reconoció el mérito académico de 225 estudiantes del nivel de Grado que obtuvieron honores. De este grupo, 160 son mujeres, lo que representa el 71 %, y 65 son hombres, equivalentes al 29 %. Estos resultados ponen de relieve el esfuerzo, la disciplina y la dedicación de los estudiantes, así como la importancia de promover una educación de calidad que genere oportunidades y contribuya al desarrollo del talento humano.

Educación con ética, criterio y visión de futuro

La ceremonia contó con la participación de invitados especiales que compartieron reflexiones sobre los desafíos y las responsabilidades que acompañan el ejercicio profesional. En la primera tanda intervino Carlos Alberto Ortega, presidente del Grupo APEC; en la segunda, el profesor Carlos Sangiovanni, presidente de APEC Cultural, y en la tercera, el ingeniero Daniel Garay, miembro de la Junta de Directores de UNAPEC. Sus mensajes coincidieron en la importancia de complementar la preparación académica con valores, pensamiento crítico y compromiso con la sociedad.

En sus palabras, Carlos Alberto Ortega exhortó a los nuevos profesionales a ejercer sus carreras con ética, humildad e integridad. “Hagan lo correcto, aunque nadie los esté mirando. Porque siempre habrá alguien observando: ustedes mismos. Y tendrán que convivir con esa persona toda la vida”, expresó, al destacar que la formación universitaria debe estar acompañada de una conducta coherente con los principios y valores personales.

Aseguró que la confianza y la credibilidad son fundamentales para construir una trayectoria profesional sólida. “La confianza tarda años en ganarse y puede perderse en segundos. Ningún título universitario puede otorgársela: tendrán que construirla cada día, cumpliendo su palabra y diciendo la verdad incluso cuando resulte incómoda”, afirmó. También invitó a los graduandos a comprender que el valor de su formación no se limita al título obtenido, sino que se refleja en la reputación, el respeto y la huella que dejen en los demás.

El profesor Carlos Sangiovanni, en su ponencia titulada “El derrame humano: formar para navegar lo incierto”, reflexionó sobre el papel del conocimiento en una sociedad marcada por cambios tecnológicos acelerados. Sostuvo que “el conocimiento adquiere su verdadera grandeza cuando se comparte y se transforma en una herramienta para servir y mejorar la calidad de vida en la sociedad”. También señaló que el desarrollo de tecnologías como la inteligencia artificial plantea importantes desafíos éticos y filosóficos, ante los cuales los nuevos profesionales deberán actuar con criterio, responsabilidad y capacidad de adaptación.

Asimismo, el ingeniero Daniel Garay destacó que las competencias técnicas, aunque indispensables, deben ir acompañadas de discernimiento y compromiso ciudadano. “El mundo necesita su conocimiento, pero aún más necesita de su criterio”, manifestó. Agregó que la sociedad requiere profesionales capaces de innovar, establecer límites responsables y ejercer sus funciones con integridad.

Al concluir su mensaje, Garay invitó a los graduandos a medir el prestigio de sus títulos por la calidad de los problemas que decidan resolver y a valorar el éxito por las vidas que logren mejorar. Asimismo, los exhortó a asumir un papel activo en la construcción del porvenir: que, al mirar hacia atrás, puedan afirmar que no se limitaron a adaptarse al futuro, sino que “ayudaron a construirlo”.

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