La Cumbre de Mujeres en Gastronomía reunió a destacadas profesionales del sector en un espacio de aprendizaje, inspiración e intercambio de experiencias, resaltando el liderazgo femenino y su aporte al desarrollo de la gastronomía, el turismo y la sostenibilidad del país.

Por María Mercedes

República Dominicana cuenta con un gran potencial gastronómico y turístico. Así quedó demostrado durante la segunda edición de la Cumbre de Mujeres en Gastronomía, organizada por Grupo Buen Vivir, que se consolidó como un espacio de inspiración, aprendizaje y conexión para las mujeres que impulsan el desarrollo de la gastronomía y el turismo dominicano.

Esta jornada realizada en el Auditorio del Infotep reunió a empresarias, chefs, productoras, exportadoras y líderes del sector, quienes compartieron sus experiencias, desafíos y oportunidades de crecimiento.

Las palabras de bienvenida fueron pronunciadas por Luisa Feliz, directora de Grupo Buen Vivir, quien reafirmó su compromiso de seguir creando espacios que visibilicen el talento femenino y fortalezcan la participación de las mujeres en una industria en constante evolución.

Aguie Lendor, vicepresidenta ejecutiva de Asonahores se refirió al papel fundamental que desempeñan las mujeres dentro del turismo, un sector que definió como uno de los principales motores de la economía dominicana y el que mayor capacidad tiene para integrar diferentes cadenas productivas.

“La disciplina nos lleva más lejos que el talento. Es importante saber nuestro valor, organizarnos, pedir ayuda cuando sea necesario y cumplir siempre nuestra palabra”, expresó Lendor.

El poder de la pasión, la perseverancia y las alianzas

Entre los mensajes más inspiradores de la jornada se destacó el de Teresa Julia de Santos, quien invitó a las participantes a enamorarse de lo que hacen y atreverse a emprender.

“El amor se siente en lo que haces y en lo que entregas. No importa cuán sencillo parezca, lo importante es atreverse”, expresó.

La conferencia también dejó reflexiones sobre la importancia de creer en uno mismo, trabajar con entrega y pasión, y comprender que el éxito se construye desde la constancia y el respeto.

Por su parte, Elizabeth Tovar resaltó que cuando las mujeres lideran se transforma la manera en que el mundo conoce los destinos y experiencias turísticas. Definió la cumbre como un punto de encuentro para colaborar, fortalecer el liderazgo y avanzar hacia una industria más inclusiva.

Lissette Olivares, vicepresidenta de Aderes pronunció unas palabras que se quedaron en el corazón. Ella hizo énfasis en el poder que tiene la mujer para construir, inspirar y liderar desde la fe, la sabiduría y la excelencia.

“La unión entre mujeres es fundamental. Una mujer virtuosa edifica con sus palabras, inspira con sus acciones y construye el camino para otras”, expresó.

También destacó la importancia de las alianzas estratégicas y del acompañamiento entre mujeres para lograr metas comunes.

Sabor sin fronteras: productos locales con alcance global

El primer panel titulado “Sabor sin fronteras”, María de León y Elsie Doñé Molina junto a las moderadoras Ina Percival y Liz Rivas abordó cómo productos emblemáticos como el cacao y el coco pueden convertirse en embajadores de la identidad dominicana en mercados internacionales.

María de León compartió la experiencia de Villa Sol, emprendimiento que nació durante la pandemia y que hoy exporta productos derivados del coco. Destacó que el crecimiento sostenible depende de la calidad, la perseverancia y la autenticidad.

“Más que vender productos, queremos que las personas conozcan nuestra historia y se lleven una experiencia”, explicó.

La empresaria relató cómo comenzaron regalando muestras de aceite de coco y desarrollando productos innovadores como galletas y panes sin gluten, hasta lograr el respaldo de turoperadores y clientes internacionales.

Elsy Doñé Molina explicó el proceso que permitió transformar subproductos del cacao en oportunidades de exportación, insistiendo en la necesidad de innovar, cumplir estándares internacionales y confiar más en la calidad de los productos dominicanos.

Uno de los mensajes más repetidos durante el panel fue la importancia de negociar desde el valor y no desde la necesidad.

“No podemos negociar como pobres. Debemos reconocer el valor de nuestros productos, empoderarnos y proyectar una imagen país sólida”, afirmó Elsy.

Las panelistas coincidieron además en la importancia de la sostenibilidad, el uso de materiales biodegradables, la participación comunitaria y la presencia digital como herramientas esenciales para competir en mercados internacionales.

Mujeres chocolateras: innovación y legado

El segundo panel panel “Revolución crujiente, chocolatería femenina” reunió a Diana Munné, de Chocolate Munné, y Jennifer Tejada, de Chocolate del Oro, quienes compartieron sus experiencias dentro de una industria históricamente dominada por hombres.

Munné recordó los desafíos que enfrentó al integrarse al negocio familiar y cómo logró abrirse camino gracias a su formación en gastronomía y repostería. “Cuando empecé, hacer chocolate fino en barras era prácticamente inexistente en el país. Ha sido un camino de aprendizaje y transformación”.

Jennifer Tejada relató cómo Chocolate del Oro nació en un pequeño apartamento de Puerto Plata y evolucionó hasta convertirse en una experiencia turística reconocida internacionalmente.

“El cacao dominicano es uno de los mejores del mundo. Debemos sentirnos orgullosos de lo que producimos”, expresó Munné.

Las panelistas coincidieron en que República Dominicana aún tiene enormes oportunidades para innovar con productos derivados del cacao y fortalecer el consumo local, y destacaron el crecimiento del turismo experiencial vinculado al chocolate, donde los visitantes buscan conocer la historia, los procesos y las personas detrás de cada producto.

La apicultura: una cátedra de resiliencia

“Guardianas de la biodiversidad” fue uno de los espacios más enriquecedores de la jornada, donde se puso de relieve el papel fundamental de la apicultura en la gastronomía, la sostenibilidad y la preservación de la biodiversidad.

Las expositoras Elsa Rosario, de Miel Eureka y María Montás compartieron cómo el trabajo con las abejas ha transformado sus vidas, generando ingresos, fortaleciendo comunidades y promoviendo la conservación ambiental.

Elsa Rosario, de Miel Eureka, se trasladó desde su Cotuí para dejar en el auditorio el mensaje poderoso de que la apicultura es una actividad exigente, pero profundamente humana y gratificante.

“Las abejas nos enseñan organización, disciplina y trabajo en equipo. Son pequeñas, pero sostienen gran parte de la vida que conocemos”, afirmó.

Su homóloga María Montas vino desde Higüey a compartirnos su experiencia, y dejarnos contundencia de su mensaje. “Es necesario e importante educar a las nuevas generaciones sobre el valor de la polinización, la protección del medioambiente y el impacto que tiene la apicultura en la seguridad alimentaria”.

Sabores de la Ciudad Corazón

El tercer panel puso en valor la riqueza gastronómica de Santiago, destacando empresas y familias que han construido un legado a través de la calidad y la tradición.

Eugenia Morrobel resaltó la importancia de garantizar la continuidad generacional en los negocios gastronómicos, mientras que Helen Grullón compartió el orgullo de preservar el legado de La Antillana, institución con más de cinco décadas de historia.

Las participantes coincidieron en que la gastronomía va más allá de cocinar bien: es identidad, cultura, memoria y experiencia.

Mujeres que inspiran con su trayectoria

Uno de los momentos más emotivos fue la entrega de reconocimientos a mujeres que han dejado una huella significativa en la gastronomía nacional.

Fueron reconocidas Gelen Grullón, propietaria de La Antillana, por su éxito empresarial; Oneida Fadul, de Casa Bader, por preservar la tradición; Eugenia Morrobel, por su trayectoria como maestra pastelera; Rebecca Polanco, por su capacidad para crear conceptos innovadores; y la chef Rosa de Pucheu, homenajeada por su extensa y respetada carrera culinaria.

Una cumbre para avanzar

Más allá de las conferencias y reconocimientos, la segunda Cumbre de Mujeres en Gastronomía dejó un mensaje claro: las mujeres están transformando la gastronomía y el turismo dominicano desde el liderazgo, la innovación y la colaboración.

La actividad concluyó con un llamado a seguir construyendo redes de apoyo, impulsar el emprendimiento femenino y apostar por la calidad como sello distintivo de la oferta gastronómica nacional.

Entre historias de éxito, lecciones aprendidas y desafíos compartidos, las participantes demostraron que la pasión, la disciplina y la perseverancia siguen siendo los ingredientes fundamentales para construir un futuro más inclusivo y próspero para la gastronomía dominicana.

Dejar respuesta

Por favor introduzca su comentario
Por favor, introduzca su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.