Para nuestro país, la celebración de esta justa deportiva representa un paso de avance a nivel deportivo, porque es un incentivo para los deportistas que día a día se esfuerzan para llegar a la meta. Sin duda, aquí tenemos muchos atractivos que enamoran a nuestros visitantes.

Por María Mercedes

La alegría que se vive en las canchas y espacios donde se están llevando a cabo los Juegos Centroamericanos y del Caribe es más que contagiosa.

El boxeador Cristian Pinales y la atleta Marileidy Paulino, abanderados de República Dominicana en la apertura de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe, en Santo Domingo, el 24 de julio de 2026 © Francesco Spotorno / AFP

Las personas que visitan el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte viven una experiencia sumamente interesante, porque tienen la oportunidad de pasearse de una cancha a otra para ver el desempeño de los atletas en las diferentes disciplinas, por ejemplo, ciclismo, baloncesto, softbol, judo y taekwondo.

Mientras te paseas de un lado a otro, puedes llegar al inicio de una competencia o a la premiación de otra. Eso te da la perspectiva del dinamismo que también se vive en el Parque del Este, donde se ha competido en gimnasia artística, hockey y otras disciplinas que muestran el desafío y la dedicación de los participantes.

El público ondea la bandera dominicana con alegría. Fuente externa 

Para República Dominicana, la celebración de esta justa deportiva representa un paso de avance a nivel deportivo, porque es un incentivo para los deportistas que día a día se esfuerzan para llegar a la meta y, por supuesto, para seguir avanzando hacia otro nivel, como pueden ser los Juegos Panamericanos o las Olimpiadas.

A nivel turístico representa la consagración del país por ser anfitrión de calidad. Este tipo de eventos también motiva a los niños y jóvenes que en pocos años serán una carta de presentación ante el mundo. Los ejemplos están en Félix Sánchez, Marileidy Paulino, Gabriel Mercedes, Las Reinas del Caribe y muchos otros atletas que escriben su historia deportiva con letras doradas.

El público vitoreó cada partido de softball. Fuente externa 

El público ha respondido como se esperaba. En cada competencia, dominicanos y visitantes de los países hermanos engalanan las jornadas con sus aplausos, vítores y algarabía. Esa energía son las vitaminas que los motivan a seguir ganando medallas y, si son de oro, mucho mejor, porque así escuchamos la entonación del himno nacional.

Durante el recorrido por las áreas del Centro Olímpico es cuando la mascota Coli da la bienvenida con una sonrisa y un traje alusivo a cada disciplina. Otro detalle interesante que se puede observar entre una competencia y otra es que, en los tiempos de descanso, se escuchan canciones que, a ritmo de merengue, han cruzado nuestras fronteras.

El público dominicano apoyó los Juegos de corazón. Fuente externa 

“Merenguero hasta la tambora”, de Johnny Ventura; “Alegría”, de Toño Rosario; “Santo Domingo”, de Manny Cruz; “Baile como Juana la cubana”, de Miriam Cruz, y muchas otras melodías que emocionan el alma forman parte del ambiente festivo que acompaña esta gran celebración deportiva.

Sin duda, los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en su centenario, se están viviendo a todo pulmón y quedarán estampados en el corazón de todas las personas: voluntarios, técnicos, deportistas, entrenadores y mucho personal de apoyo que han hecho posible que sean una realidad.

Hermandad regional

La carrera de Marileidy Paulino abarrotó el Estadio Olímpico Félix Sánchez. Fuente externa 

La hermandad entre los atletas también le agrega emoción a este compromiso deportivo que República Dominicana asumió con la gallardía con la que inicia nuestro himno nacional: “Quisqueyanos valientes”.

Sigamos disfrutando esta justa deportiva que culmina el sábado 8 de agosto. Durante estos días, la vida deportiva en República Dominicana ha escrito nuevas páginas gloriosas, en las que el deporte es el protagonista.

Las reinas del Caribe, en cada partido llenaron el estadio de voleibol Gioriver Arias. Fuente externa 

Al ritmo de la canción “Mi corazón está de fiesta”, interpretada por una agrupación dominicana de fama internacional, el país celebra una fiesta que abraza la dominicanidad. Alberto tiene una amplia trayectoria en eventos que exaltan nuestra identidad y cultura.

Esta crónica la redacté mientras viajaba a Santiago de los Caballeros mientras escuchaba una inolvidable selección de los mejores éxitos de Juan Luis Guerra. El objetivo de esta breve visita a la Ciudad Corazón fue asistir a la cobertura de la firma del convenio entre Hodelpa y Adompretur, institución que promueve un periodismo turístico ético y responsable.

Colí, la mascota de los Juego Centroamericanos y del Caribe agradece la asistencia de los dominicanos y la visita de los países hermanos. Fuente externa  

Y finalizo destacando que, para nuestro orgullo, República Dominicana tiene en su territorio muchos atractivos que enamoran a nuestros visitantes. Este año 2026, la oferta turística tiene el deporte como punta de lanza. Atletas de 37 países y territorios del área llegaron a esta tierra para compartir y competir por el logro de una presea, con la que también se celebra el aniversario número 100 de esta justa deportiva.

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